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Los
novios antes de la boda II
El
relax: los días antes deben ser un cúmulo de relajación,
aunque nunca de obsesión. Si la novia trabaja no debe dejar
de hacerlo por mucho que se acerque la boda, pero siempre ha de
tomarse los problemas con menos importancia de lo habitual y dejar
las decisiones importantes, si dan margen, para el regreso posterior.
En cualquier caso, el día de la boda hay que desayunar, y
almorzar en caso de bodas vespertinas, bien pero con comida suave:
fruta, verduras, cereales sin fritos, dulces, embutidos alcohol
o café.
El
novio
El
novio también debe cuidarse adecuadamente igual que la novia.
El cuidado de la cara para estar reluciente ese día es fundamental.
Los machismos inútiles no deben impedir aplicaciones de cremas
hidratantes durante los días anteriores y cremas preparadoras
del afeitado.
Para
aquellos novios con barba cerrada y complicada de borrar, pueden
dejarse unos días sin afeitar pero siempre lo justo para
que ese día no se produzcan granos e irritaciones por tener
demasiada barba.
Los
novios no tienen el mismo problema con el cabello que las novias
y no tienen que cortarse el pelo el mismo día, pudiendo hacerlo
mejor unos días antes para evitar el feo efecto de recién
cortado en un hombre. El mismo día deben peinarse bien, y
si hace falta para dejar sujeto el pelo, aplicar gomina.
La
manicura también es fundamental, las uñas deben estar
perfectamente perfiladas, limpias, cortas y delimitadas. No sobran
tampoco unas manos suaves aplicando una crema exfoliadora y suavizante.
El
maquillaje es pertinente, en especial en las ojeras: pero siempre
suave y muy suelto.
Ni
que decir tiene que el afeitado debe ser impecable, y en caso de
barba, perfectamente recortada y limpia. Ante los nervios, muchas
veces es mejor acudir a un profesional para evitar cortes y maximizar
el acabado.
En
cuanto al peso y relax, sirve lo mismo enunciado para la novia:
mantener el peso para que el traje siente bien, y alejar los nervios
todo lo que sea posible.
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