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Distribución
de las mesas
La
distribución de los invitados por mesas es un asunto muy
importante que no debe quedar nunca en descuido, muy al contrario,
debe planificarse al milímetro. Puede que haya que dedicarle
mucho tiempo, pero de el buen estudio dependerá un buen resultado
global del banquete.
Para
empezar, debemos cerrar anticipadamente la lista de invitados para
evitar sorpresas de última hora que nos trastocarán
toda la distribución. Por ello debemos llamar a los invitados
dudosos para confirmar o descartar su presencia en la boda. Aún
así en el último momento fallará alguien o
se presentará una persona no prevista. Pero cuanto más
se minimicen esos riesgos mejor.
Una
vez cerrada la lista de invitados hay que aplicar una estrategia
de colocación. Haremos varios grupos dividiendo entre familia-amigos-compañeros,
dentro de cada uno por más importantes y menos, y además
por más divertidos y menos.
Lo
ideal es que las mesas sean redondas y pequeñas, de unos
6-10 personas, pero evidentemente depende de el lugar que delimitará
estas circunstancias. Si es así será más sencilla
la comunicación entre los comensales y nadie se aburrirá
tanto como si sólo puede hablar con las dos personas de al
lado (una de ellas seguramente será su pareja) y las tres
de enfrente.
La
regla debe ser colocar los invitados más importantes junto
a los novios. Este punto suele ser motivo de polémica entre
los familiares más mayores, que de estar alejados se pueden
sentir discriminados. Si no hay espacio se puede alejar a los más
comprensivos, explicándoselo de antemano.
Otra
regla a cumplir es alternar las mesas de los invitados más
dicharacheros y juerguistas, con los más serios. Evitando
que haya dos bloques geográficos y humanos, facilitando que
la alegría se contagie. Los amigos de los novios suelen ser
los más desinhibidos, por lo que si la media de la boda es
seria, o la etiqueta de la ceremonia es más formal y selecta,
conviene pedirles que no se descontrolen.
Las
mesas rectangulares son más complicadas de distribuir puesto
a puesto, por lo que lo más aconsejable es dividir a los
invitados en este caso por mesas, pero sin puestos concretos, facilitando
que ellos se distribuyan junto a quien quieran.
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