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Fotografía y vídeo II

Ciertas iglesias imponen el fotógrafo oficial, que luego dará su comisión a la iglesia en cuestión. Si no deja llevar el fotógrafo escogido por los novios, se explicará al párroco o sacerdote que elegirán a otra iglesia. Explicaciones ridículas como que los demás fotógrafos estropean la iglesia o interrumpen la ceremonia no son más que excusas baratas.

El fotógrafo debe cubrir todos, absolutamente todos los momentos, que van desde que la novia se acaba de vestir, y la peinan, hasta el fin de la fiesta. Y debe captar los momentos de ambos novios, alguna vez por separado. Por ejemplo, el paseo de la novia a la iglesia, y el del novio. Por ello, si el dinero lo permite, es mejor un fotógrafo con ayudante o dos fotógrafos independientes.

Por último, si los poses con los invitados están totalmente justificados después de la ceremonia, los clásicos posados ridículos en fuentes y jardines están desfasados. Y aún peor son los disfraces o poses ridículas. Es preferible que los novios se dirijan a su lugar preferido y ellos elijan como quieren aparecer con la sugerencias del profesional, pero razonando los resultados.

Hoy en día, debe exigirse al fotógrafo que pase todas las fotos en formato digital, en un CD, además de imprimir las buenas fotos. Hay otras que no se justifican estar en papel, y es absurdo pagar por ellas. Con el formato digital se pueden enviar a los invitados fácilmente, que se imprimirán ellos mismos sus fotos, con lo que se evita el trasiego de pedidos.

El vídeo

La imagen en movimiento tiene menos limitaciones que la fotografía, capta todo en conjunto, aunque es menos simbólico y artístico.

Al operador de vídeo debe exigírsele lo mismo que al fotógrafo, con la diferencia de que para él nunca habrá que posar. Un buen vídeo debe estar bien editado, con buena música y algún toque de humor, siempre sin perder el romanticismo necesario.

Todos los operadores de vídeo que sólo quieran cumplir el trámite deben ser rechazados de antemano. Los reportajes deben ser únicos para cada boda y es necesario que recojan todo el día, no sólo una parte. Igualmente, deben captar el simbolismo, el amor y la magia del día. Con presupuestos ajustados el vídeo es prescindible, pero no la fotografía.