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Maquillaje
y Peinado II
En
los labios hay que aplicar un perfilador difuminado, un color más
fuerte en barra y un brillo de un color un tanto diferente. Mejor
huir en ese día de tonos fuertes, eligiendo mejor los colores
naturales y claros para lograr un aspecto limpio: rosas, marrones
claros rosados, salmón, o melocotón. También
es optativo usar un iluminador.
Para el
maquillaje, aunque la novia tenga costumbre de hacérselo
ella sola, ese día es preferible dejarse en las manos de
un buen profesional que captará las necesidades de cada rostro
de forma óptima, siempre imponiendo que no recargue ni haga
artificial el maquillaje.
El
peinado y tocado
Así
como el maquillaje no debe resaltar, ni extrañar, la clave
de ese día es cambiar el aspecto del peinado para que sí
se note un look nuevo y radiante. Para
elegir el peinado deben hacerse dos o tres pruebas de distintos
peinados. Es importante hacer coincidir los días de los peinados
de prueba con los de la prueba del vestido, porque debe valorarse
el conjunto. El arreglo del cabello, por así decirlo, es
parte del traje de novia y necesariamente debe ir a juego con él.
El mejor
acabado del peinado es el fresco y natural, sin demasiada artificiosidad.
Es importante no sentirse disfrazada. Un recogido, el pelo suelto
o incluso una coleta, todo cabe si va con el estilo de la novia.
Si la novia
va a llevar mechas o reflejos, conviene que se lo haga diez días
antes para dar tiempo a lavar el cabello las suficientes veces para
hacerlo más natural. Y unos meses antes de la boda, se puede
probar con reflejos y ver el resultado.
Con el pelo
corto, en caso de que la novia no quiera o pueda dejárselo
largo, se pueden añadir extensiones en caso de querer hacerse
un moño. Aunque también pueden darle volumen y ondularlo,
o dotarlo de gomina .
Los clásicos
recogidos deben hacerse de acuerdo a las características
de la novia y del traje. Por ejemplo las caras redondas irán
con volumen alto, las alargadas bajo y con flequillo. y las cuadradas
con recogido grande y bajo. Respecto al traje, si existe un gran
escote de espalda, moño bajo y alto si el cuello es cerrado.
Los semirecogidos
con rizos sueltos aportan romanticismo a la novia. En cambio, si
opta por el pelo suelto entero, debe procurarse que no tape en nada
la cara, por lo que en realidad debe estar sólo aparentemente
suelto, y sobre todo bien presentado.
Respecto
del tocado, éste se debe prender al peinado, si e velo con
peineta, si son flores con horquillas. La diadema, u otros adornos
como joyas son menos aconsejados, aunque todo cabe si es del gusto
de la novia. Lo principal es que no moleste y permita no estar todo
el día pendiente de su buena colocación.
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