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Música
para bodas IV
Los
novios bailarán solos unos minutos, y se unirán las
respectivas parejas formadas por los padres de ambos. Durante un
minuto bailarán las tres parejas y luego se sumarán
los invitados hasta el fin del vals. En las siguientes piezas la
novia puede bailar con el novio y con los demás invitados.
La otra forma es que los novios comiencen con el baile, y tras dos
o tres minutos se sumen los demás invitados. Esta opción
es preferible si los novios y padres no tienen mucha soltura bailando.
Pueden bailarse
unas cuantas piezas suaves de vals y unas baladas de estilo romántico.
En este campo los novios deben realizar su selección musical
con sus canciones preferidas. Como meras sugerencias: Luis Miguel
(Somos novios, Tú sólo tú) , Bárbara
Streisand (I finally found someone, All I ask of you, The way we
were), Celine Dion (Color of my love, My heart will go on de Titanic,
The power of love), Diana Ross y Lionel Richie (Endless Love), Elton
John (Can you feel the love tonight, Something about the way you
look tonight), Elvis Presley (Can´t help falling in love),
Eric Clapton (Beautiful tonight), Mariah Carey (Thank God I found
you, Vision of Love, All I ever wanted, When I saw you), Natalie
Cole (Inseparable, Our love, Sentimental Reasons, The very thought
of you), Roberta Flack (The first time, Tonight I celebrate my love
for you), Whitney Houston (The greatest love of all, If you say
my eyes are beautiful, I beleive in you and me, I will always love
you, Saving all my love to you, Nobody loves me like you do, You´re
still my man). Sólo son sugerencias que se pueden sustituir
por las señaladas por los novios.
Después
de no más de diez o quince canciones de este tipo sacadas
del CD o interpretadas por una buena orquesta vocal, puede darse
paso en el mismo sitio o en otro, a canciones más actuales
y ligeras. Esto ya si que corre al libre gusto de los novios, desde
música pop actual, hasta clásicos de los 80. El caso
es tocar todos los campos para agradar a todos los invitados, sin
olvidar a los niños, y siempre con buen gusto.
La orquesta
en este caso puede ser la típica de las verbenas, pero siempre
negociando de antemano las canciones a tocar, o un grupo musical
famoso, si el presupuesto da para ello, que tocará sus propios
temas y algún clásico. Los grupos o cantantes siempre
serán recordados, sin duda.
Los estilos
muy marcados como el flamenco, el jazz o las rancheras, a no ser
que los invitados sean muy homogéneos en sus gustos, no son
aconsejables en este tramo, porque dejarán descontentos a
casi todo el mundo. Pero si es algo excepcional, tipo gran bailadora
como Sara Baras, o bien algo muy corto: tres o cuatro canciones
de jazz que den paso a otros intérpretes distintos, está
permitido.
Si el dinero
da de si, podemos preparar un espectáculo infantil para los
más pequeños, que además de música,
tenga magia, juegos y otras sorpresas. En
resumen, excepto la ceremonia, el cóctel y el banquete, lo
demás momentos permiten casi total libertad de elección.
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