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Traje
del novio
El
novio también tiene derecho a lucirse, y como pareja de la
novia, debe estar a su altura de elegancia y cuanto menos, buen
vestir. Por tanto el novio debe absorber el estilo de la novia para
formar una pareja perfecta con ella.
Hay dos
opciones para el novio que quiere ir bien vestido: el chaqué,
y el traje propiamente dicho. El frac es menos adecuado para
bodas.
El chaqué
es el más clásico y elegante , adecuado para las bodas
más tradicionales. Chaqueta larga gris, abrochada por un
solo botón, pantalón gris de rayas negras y chaleco
gris, se pueden alegrar con corbatas alegres de rayas divertidas,
lunares o motivos divertidos. Para más informalidad se pueden
sustituir los colores como el del chaleco o aportar más originalidad
a la acostumbrada camisa blanca.
El traje
es la estrella en los atuendos nupciales: pero no puede ser el traje
común, el que se utiliza a diario. Ha de destacar en elegancia
y calidad. Para alegrarle se puede jugar con los detalles, corbata
y chaleco, dotándoles de colorido y originalidad, por ejemplo
con rayas o lunares. La meta final es siempre la elegancia.
En último
lugar en elección de los novios es el frac o smoking. Se
diferencia del chaqué en que la cola de la chaqueta es picuda
en vez de redonda y no se complementa con corbata, sino con pajarita
negra y grande. Pero en España queda demasiado esnob y extraño.
Pero sí es apropiado para la fiesta posterior a la boda si
la novia va de largo, o en la boda civil, cuando la novia se cambia
de traje para la comida. Novio e invitados de frac en una comida-fiesta
queda verdaderamente elegante.
En cualquier
caso, los tres se han de complementar con gemelos sobrios o atrevidos,
alfileres de corbata, cinturones, y flores para el bolsillo o el
ojal. Para novios más refinados, no sobran ni la chistera
ni los guantes.
Los zapatos
siempre negros, jamás marrones, con punta redonda con cordones
para chaqué y punta perfilada menos formal para traje. Los
calcetines deben ser negros, largos y de seda.
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