La lista de invitados es el primer asunto peliagudo con el que se topan los recién prometidos. Cuando la pareja se compromete, suele caer en ese tópico de “será una boda íntima, sólo con los más allegados”. Y, de repente, esa supuesta intimidad se convierte en una lista infinita que abarca desde los padres y las madres hasta ese vecino tan simpático con el que hablasteis una vez sobre el tiempo mientras esperabais el ascensor.

¿Cómo evitar quedarse corto y ofender a alguna persona, pero sin extralimitarse? En MiBoda.com te damos algunas claves para que elabores una lista de invitados adecuada a tus necesidades.a quien invitar boda

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Antes de comenzar a apuntar nombres, debes conocer vuestro presupuesto, pues en función del mismo podréis organizar una boda por todo lo alto o una boda pequeña. Por supuesto, puede que, a pesar de contar con un buen colchón, queráis una celebración íntima porque el resto vais a invertirlo en el viaje de luna de miel, por ejemplo. Ten en cuenta, también, que si tus padres o suegros van a ayudaros a financiar la celebración, tendrán derecho a sugerir algunos convidados.

Con un número ya en la mente, tu pareja y tú debéis crear listas individuales, cada uno con las personas de sus círculos que consideran imprescindibles para, posteriormente, ponerlas en común. Estos círculos son: la familia, los amigos y los compañeros del trabajo.

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Lo habitual es mantener una relación buena, al menos cordial, con la familia, así que no hay mucho problema en este grupo. Los padres, los abuelos y los hermanos (y sus cónyuges) son prioritarios. Los tíos y los primos son importantes, pero las relaciones varían de familia en familia. Si vuestros lazos no son demasiado estrechos, no estás en la obligación de contar con ellos. Asimismo, si, con alguno de ellos, has tenido un conflicto irreconciliable, obviamente tampoco tienes que apuntarle en tu listado.

Algunos amigos, sin embargo, resultan a veces ineludibles, incluso más que los familiares muy lejanos o con los que, como te comentábamos, no tienes demasiado contacto. En este caso, pues, los amigos de toda la vida son preferentes, pero también aquellos a los que, si bien no conoces desde hace mucho tiempo (un año, tal vez), sí les has cogido mucho cariño y os véis a menudo. Los conocidos no tienen tanta cabida en tu boda. Para una criba efectiva entre amigos y conocidos, te será útil analizar brevemente tus redes sociales: aquellos contactos a los que hace más de un año que no ves en persona ni intercambias un mensaje de vez en cuando (sí, los hay) es mejor que no sean convidados.a quien invitar boda

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En el ámbito laboral siempre queremos mostrar lo mejor de nosotros mismos. No hace falta que avises a toda la empresa, pero sí debes invitar a tu jefe o jefa y a los compañeros que trabajen en tu departamento y con quienes, por tanto, tendrás un vínculo.

Por último, si dudas sobre cómo actuar con respecto a quienes viven lejos, en otra comunidad o país, no tienes la obligación de pagar su viaje pero, si lo hicieras, debes dar un trato igualitario a todos para evitar malentendidos y posibles ofensas.

Siguiendo estas sencillas pautas, no tendrás ningún problema para elaborar una lista completa y prudente, repleta de personas agradables que harán del día de tu boda uno inolvidable.