Los regalos de boda han sido tradicionalmente una manera de ayudar económicamente a los novios en su nueva vida juntos. Aunque hoy en día las parejas suelen convivir antes de comprometerse, hasta hace no tanto tiempo el orden era inverso, por lo que era habitual que los futuros marido y mujer elaboraran una lista de bodas que incluía vajilla, sofás, colchones, sábanas, muebles de salón, electrodomésticos…

Sin embargo, actualmente los jóvenes tienden a vivir más de alquiler que en casas compradas, con lo que ya cuentan con un menaje que usufructúan y, aquello que les faltase, probablemente ya lo han adquirido desde hace tiempo. Las experiencias vitales han ganado valor por encima de los objetos. Todo esto ha llevado a una consecuencia lógica: los novios prefieren, como regalo por su matrimonio, dinero en lugar de enseres.

Aunque no cabe duda alguna del pragmatismo de este hecho, nos sigue resultando incómodo pedir dinero en lugar de que nuestros seres queridos escojan un regalo visible. Indicar, sin más, el número de cuenta en la invitación puede resultar demasiado frío. Por ello, queremos proponerte algunas maneras más delicadas y divertidas para hacerlo.

La primera es la más sencilla de todas, pero también es directa y útil: añade una frase que inste a tus invitados a ayudarte a ti y a tu pareja en el comienzo de vuestra vida. “Hemos depositado nuestra lista de bodas en esta cuenta. Gracias por vuestras aportaciones”, “Si queréis hacernos un regalo…” o “El mejor regalo sois vosotros, pero si queréis ayudarnos a empezar nuestra nueva vida juntos…” son las palabras que suelen usarse, pero no por ello resultan menos efectivas y edulcorantes.noviembre-dulce

Esa frase puede ser relativa a vuestros planes de futuro. Así vuestros familiares y amigos sabrán a qué están contribuyendo, y ayudaros les hará sentirse felices. “No nos hacen falta objetos, pero sí experiencias. Gracias por ayudarnos con nuestra luna de miel” quedará muy bien si tenéis planeado un viaje largo y no podéis costearlo todo. “Ya tenemos casa, coche y muebles, pero es demasiado para sólo dos personas. Gracias por ayudarnos a aumentar la familia” es un mensaje emotivo y dulce que enternecerá corazones.

La tienda de Olivia©

La tienda de Olivia©

Si sois unos bromistas y queréis plasmar eso en la invitación y quitar seriedad al asunto, incluid alguna frase célebre como: “El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa” (George Bernard Shaw), “El más rico de todos los hombres es el ahorrativo; el más pobre, el avaro” (Chamfort) o «El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia» (Woody Allen).

¿Quieres ser cien por cien original y, además, moderna y tecnológica? Enfoca el regalo de boda como un crowdfunding. Una de las plataformas más conocidas para este fin es www.kickstarter.com, donde miles de emprendedores explican un proyecto para el que necesitan financiación y la consiguen gracias a las donaciones de personas anónimas que creen en sus ideas. Colgar tu matrimonio como un proyecto más resultará novedoso y divertido, casi como un juego. Un número de cuenta en un papel transmite la frialdad de un mero trámite. Sin embargo, una campaña de micromecenazgo hará sentir a tus allegados que están colaborando en un proyecto de vida, no simplemente haciendo una transferencia bancaria.

Project Party Studio©

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Elijas un modelo más tradicional o más actual, tienes varias opciones para colar de manera sutil tu número de cuenta sin que parezca que estás exigiendo una u otra cantidad. Además, así darás ideas a tus colegas solteros, porque a ellos también les llegará el amor y su gran día, en el que te tocará a ti devolverles el regalo.