Las millennials no buscan vestidos ostentosos, repletos de detalles, pedrería, colas infinitas y dramáticos velos. Son mujeres modernas que buscan la comodidad y la simplicidad, así como un precio económico a la hora de casarse. Desean estilismos que no precisen de un maquillaje fuerte, sino suave y romántico, con peinados desenfadados y ondas suaves.

En las pasarelas de la Barcelona Bridal Week 2017 hemos visto todo tipo de tendencias de novias para la próxima temporada de primavera-verano: desde las más recargadas hasta las más simples. En miboda.com hemos recogido una selección de vestidos ideales para millennials: juveniles, versátiles y frescos, pero a la vez elegantes y perfectos para cualquier tipo de boda.

Ángel Sánchez sorprende con un vestido sencillo que mezcla texturas: el busto es escueto y recortado, cubierto por bonitos pétalos en relieve, mientras que la falda es vaporosa y satinada, con volumen pero sin llegar a ser ostentosa.

Este diseño de Carla Ruiz es parecido, también con una división entre la parte de arriba, con brillantes apliques en un suave tono dorado, y la falda perfectamente blanca y lisa, de holgado corte evasé.

¿Te atreves con escotes pronunciados? Entonces inspírate en Galia Lahav. Nos encanta su propuesta porque es simple pero, a la vez, aúna varias de las tendencias de la temporada como la pedrería plateada y el efecto de dos piezas. La cola es bastante larga para que se note, pero lo bastante corta para preservar un estilo fresco.

Los modelos de Inmaculada García son todos muy delicados. Este nos encanta por la originalidad de sus tirantes anchos con acabado de encaje, la informalidad de la falda y el sutil lacito que se ata a la cintura y la afina.

Jesús Peiró también apuesta por los lazos, pero un poco más grandes. El cuello halter es recatado al igual que el encaje, tupido y puesto sobre un forro blanco. Nos encanta para una boda ibicenca.

Marco & Maria, firma que no suele escatimar en transparencias, equilibra su estilo con un traje más cubriente. También de cuello halter, su parte superior está formada por finos tallos y flores que también adornan los bajos.

Marlyse & Rembo Styling añade una nota de color a las novias, apenas un sutil crema que pega de maravilla con este sobrio vestido corto y naif. Combínalo con zapatos con pedrería para una boda nocturna, o con unas sandalias altas en nude para una ceremonia de día.

Entre la habitual voluptuosidad de Pronovias encontramos este discreto vestido atado al cuello, ajustado y brillante. Nos encanta porque deja total protagonismo al cuerpo de la novia, y sentará genial a chicas que quieran resaltar sus curvas.

Sophie et Voilà se apropia de un must del año que viene, el volante, y lo convierte en la parte superior de un vestido recto y sencillo. La firma propone minimalismo en el atuendo contrastado con un tocado extravagante.

Raimon Bundó es uno de los más arriesgados al enseñar no sólo un dos piezas, sino a dos colores: blusa blanca y falda en rosa muy pálido. Además, el top se ata a la espalda en un largo nudo, creando la falsa ilusión de ser un velo. Si eres una chica original, sin duda este es tu traje.