Las bodas son románticas, emotivas y muy bonitas. Con un poco de gusto se consigue que sean elegantes, y con altos recursos económicos se convierten, además, en lujosas. Sin embargo, no todas las parejas logran que una boda sea, además de todo esto, divertida para sus invitados. A veces se hace demasiado larga, pasa mucho tiempo entre plato y plato y el banquete resulta interminable o a alguien le toca sentarse en una mesa junto a otras personas que no le agradan demasiado.

Seguro que no sólo quieres que tus familiares y amigos hablen bien de tu vestido y de la calidad de la comida: esperas que disfruten y salgan de la fiesta con una maravillosa sensación. Por ello te proponemos cinco sencillas maneras de conseguirlo.

Una ceremonia personalizada. El matrimonio por lo civil es muy popular, pero el acto oficial se realiza en un juzgado, en el ayuntamiento de tu ciudad o en un notariado, lugares algo fríos e inhóspitos para una celebración del amor. Por ello y, ante la dificultad de que alguien oficie el acto de manera legal fuera de estos centros, muchas parejas celebran su convite en una finca, hotel o salón pocos días después de manera simbólica.

Es a este acto al que acuden todos y, por ello, puedes aprovechar para elaborar tu propia ceremonia personalizada, eligiendo a una o dos personas de confianza y con un don para hablar en público que hagan las veces de oficiantes. En lugar de leer los artículos del Código Civil o hablar del sacramento del matrimonio, ellos podrán contar alguna anécdota personal sobre la pareja y recitar unas bonitas palabras más informales y emotivas que reglamentarias.11816346_10153104590177087_7682539952291222606_o El Marco Rojo©13161977_1706829712898761_6739602782883680265_o Imagine Love Cinema©13533177_1326488810698845_8170700777758188134_n

Beatriz Tudanca©

Un monologuista. No te decimos que contrates a los más famosos cómicos del país, pero sí que intentes contactar con alguno local. El humor de cada comunidad es siempre muy cercano y apreciado por quienes lo comparten.

Además, al tratarse de un espectáculo para un público pequeño, puedes pedirle al monologuista que haga improvisaciones con las personas del público, propiciando la atención y la interactividad. En el momento de los postres, no habrá nada mejor que una buena sesión de risas para reposar el atracón del banquete y reponer fuerzas para la fiesta.

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Un photocall original. El photocall está cada vez más presente en esta clase de celebraciones y triunfa porque no sólo entretiene a los invitados, sino que luego todas esas fotos servirán a los novios como recordatorio de un día especial que compartieron con sus allegados.

Para que el photocall sea totalmente único, puedes decorarlo tú misma con distintas combinaciones de flores, con figuras de papel, telas, con vuestros nombres y la fecha del enlace… También podéis crear simulaciones: un coche, una avioneta, un bosque como fondo o el escenario de una alfombra roja.Alma_fotografia_de_boda_Irene_Iñaki-40 Alma Fotografía©cdf4bf_fbcdf2a015794672a8cb903583a4c1e5 Parpadeo Bodas©Photocall-original-luces-boda-finca-hacienda-santos-humosa-manu-jimenez-fotografo-de-bodas-en-madrid-1(pp_w730_h485)Manu Jiménez©

Juegos. No sólo a los niños les gusta jugar: también a los adultos. Puedes introducir el entretenimiento de diversas maneras. Una de ellas es mediante juegos grupales como el twister, el juego de la silla, el limbo o el jenga gigante. Esto fomentará la comunicación entre todos, incluidos aquellos que no se conocían demasiado bien.

También puedes ofrecer juegos más privados y menos multitudinarios como el ajedrez, las damas, las cartas o el póker, que apenas te ocuparán un par de mesas en alguna zona del salón. No olvides a los más pequeños y reserva para ellos un espacio donde puedan entretenerse dibujando o coloreando.1944

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Perros para llevar los anillos. Cada vez más espacios son dog friendly y tu boda debe ser uno de ellos. Son niños los que suelen llevar los anillos a los prometidos antes de pronunciar el “sí, quiero”, pero si tú o algún ser querido tiene un perrito que todos adoráis, incorpórale al acto. Vístele con un bonito traje de gala y deja que un niño le lleve hasta el altar con los anillos sujetos a una cesta o a un cojín enganchados al collar.perros boda

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Por supuesto, te animamos a que crees una zona de guardería para los peludos: será una manera muy bonita de que tus allegados no tengan que dejar a sus mascotas solas en casa tantas horas y todos puedan disfrutar al máximo del día.