El matrimonio y la convivencia pueden llevar a una desagradable rutina. Cuando te vas a casar, seguro que piensas que eso nunca te pasará a ti, que es cosa de otras personas, pero lo cierto es que si nos descuidamos todos podemos caer en ciertos hábitos que pueden dañar la relación. Mantener un matrimonio feliz lleva mucho más tiempo que preparar una boda, aunque es también un camino todavía más emocionante y no menos trabajoso. Te damos unos consejos para que tu día a día esté tan lleno de chispa como el que os unió para siempre.

Anna primavera

Las palabras importan casi tanto como los actos. No podemos escudarnos en que los actos son más importantes que las palabras para dejar de decirnos cosas bonitas. Pronunciar un “te quiero” nunca sobra, y no dejará de ser significativo porque lo digas más. Alabar la belleza del otro, fijarse en su cambio de look o en la ropa nueva que se ha comprado es necesario y fomenta el cariño y la autoestima.

Anna primavera

Nunca perdáis la intimidad. No nos referimos a la intimidad física, sino a la mental, a la camaradería, a la confianza. Cuando te pase algo que merezca la pena ser contado, aunque no sea tan siquiera importante, cuéntaselo primero a él o a ella. A cambio, pregúntale siempre por su día, por cómo le ha ido en el trabajo o qué le ha parecido la noticia de actualidad candente del día. Un matrimonio sano no lo es por la pasión tanto como por la amistad, y es esa amistad profunda y sincera lo que os hace ser íntimos e inintercambiables.

Estudiolove

Estudiolove

Tampoco dejéis de mostrar interés. Sí, ya sabes en qué trabaja, qué idioma estudia, qué deporte está haciendo en el gimnasio… pero, ¿qué te cuesta preguntarle cada día cómo le ha ido con el nuevo proyecto que tiene que entregar, qué tal le ha salido el examen escrito o si tiene agujetas por la falta de costumbre con los pilates? Nada. Esas preguntas sencillas, acompañadas de un beso y un abrazo, son las que hacen un matrimonio excelente y unido en lugar de uno mediocre.

Leyre cañizares

Hay vida más allá del sofá. Nos vemos tan apabullados por la rutina, el trabajo y la falta de tiempo que, cuando llegamos a casa, no tenemos ganas de esforzarnos en sacar una sonrisa y dar un paseo o tomar algo fuera. Pues tienes que sacar el ánimo de donde sea: no es bueno que el poco tiempo que tenéis juntos tras la jornada laboral lo paséis en casa, en una segunda rutina. Aprovechad los días del espectador del cine o las ofertas de alguno de vuestros restaurantes favoritos para hacer vida fuera.

Patricia cinta

Viajad siempre que podáis. El gasto de dinero no es excusa: cada día hay más facilidades para viajar barato en el medio de transporte que sea, y para encontrar un alojamiento económico. Viajar juntos os hará sentiros compañeros, cómplices e inseparables, porque os sumergirá en una aventura llena de novedades. No hay nada como descubrir exóticos lugares, culturas y gastronomías para divertirse y avivar vuestra relación.

Raquel bergue

Conoceros cada día como si fuerais extraños. Este es el tip más importante, el que nunca debes olvidar: es un error creer que ya lo sabemos todo de nuestra pareja y no queda más por descubrir. Las personas no somos como prendas de ropa que se gastan al usarlas, nos renovamos, cambiamos continuamente, y estar siempre junto a tu pareja puede hacer que no te des cuenta de la cantidad de novedades que se van fraguando cada día en ella. No hay nada más bonito que sorprenderse cada día con un nuevo matiz, una nueva sonrisa o una nueva manía de la persona a la que quieres. Enamórate cada día de alguien nuevo.

Leyre cañizares