Desde el primer momento en el que empiezas a organizar una boda, los nervios afloran para bien y para mal. La emoción de los preparativos se sumará a cierto estrés ante el apremio del tiempo y la necesidad de que hasta el último detalle quede absolutamente perfecto. Puede haber momentos en los que sientas que no das a basto, te enzarces en pequeñas discusiones con tu pareja e, incluso, creas que estás en medio de una crisis, pero todo es evitable. Empieza por relajarte.

La mejor manera de conseguirlo es realizar algo de ejercicio físico cada día. Puede ser de cualquier tipo. Si estás acostumbrada a ir al gimnasio, notarás la cantidad de tensión que liberas en las máquinas. Eso sí, si practicas este u otro deporte que conlleve cierto esfuerzo (correr, bicicleta, deportes de contacto o de grupo que te obliguen a moverte y te hagan sudar) no lo hagas poco antes de acostarte, pues te costará conciliar el sueño dado que tu organismo estará muy despierto.

Para la tarde y hacia la noche es más recomendable llevar a cabo una actividad física relajante, como el yoga o el taichí. El yoga es un deporte muy completo porque no sólo sirve para estirar los músculos y corregir la postura, sino que te introduce en la meditación, mejorando tu concentración y reduciendo tus niveles de ansiedad y nerviosismo.Yoga

La falta de control sobre lo que está sucediendo suele ser la fuente del estrés de los preparativos de una boda. El tiempo corre y parece que nada está listo. Una buena manera de solventar esto es elaborar un calendario semi-rígido (que tenga en cuenta imprevistos inevitables) con mucha antelación. En él anotarás qué debes ir haciendo cada mes y cada semana, e irás tachando las tareas realizadas a medida que las vayas arreglando. Esto te proporcionará organización y una gran sensación de seguridad.organización boda

Una o dos horas antes de dormir, apaga tus dispositivos móviles y saca un buen libro. Tienes que encontrar un momento del día en el que sólo estás tú y el ocio, ni emails del trabajo ni ideas de cientos de proveedores de bodas que encuentras por Internet. Además, la luz azul que emiten las pantallas del móvil y la tableta interfieren en la generación de la melatonina, la hormona del sueño. Leer es una forma clásica y natural de evadirte y ayudarte a entrar en un sueño profundo y reparador para afrontar con fuerza el día siguiente. Prepárate una infusión relajante o de un vaso de leche caliente, si lo necesitases.calendario

El último consejo para dejar atrás el malestar y la presión es, quizás, el más importante: no hagas comparaciones. Es muy tentador cotillear cómo fue la boda de tal o cual persona en una red social en la que han subido todas las fotos, y es complicado no pensar cómo va a ser tu boda en relación a la carísima lujosa que hizo tu mejor amigo o amiga. Tomar ideas está muy bien, pero sólo eso: no estés continuamente comparándote para bien o para mal pues casarse no es una competición. Debe hacerte feliz tu propia boda dentro de sus circunstancias, con sus más y sus menos, y no el hecho de que sea más cara, más multitudinaria o más ostentosa que las demás. Otro tip: cuando hayas cerrado acuerdos con todos los proveedores, ¡deja de buscar! Si elegiste ese catering o esas flores, es que son las mejores para ti. No te tortures y concéntrate en disfrutar del día más especial de tu vida.Catering boda