Uno de los tips más importantes que siempre te damos es que antes de organizar cualquier aspecto de tu boda, elijas un detalle esencial: el color temático hacia el que se va a enfocar toda la decoración. De este color depende todo, las flores, la ornamentación de las mesas y sillas, las vajillas, los manteles e incluso el atuendo de las damas de honor.

El próximo año se llevarán amplias gamas de colores, y algunos de ellos quedarán preciosos en cualquier tipo de boda. Uno de ellos será el fucsia oscuro, que está entre el hot pink y el vino. Está especialmente indicado para centros de mesa y el ramo de la novia, y lo encontrarás en el amaranto, y en determinadas variantes de la camelia rosada, el ciclamen y el hibisco. También es ideal para el maquillaje: unos labios potentes y con personalidad destacarán sobre el blanco del vestido.

Te venimos repitiendo que las bodas de estilo rústico y vintage con tintes indies van a seguir triunfando el próximo 2018. A estas ceremonias les viene de maravilla otro tono en plena tendencia: el arcilla. Este marrón oscuro y con matices puede ser muy versátil. Lo conseguirás decorando algunos espacios con madera barnizada a base de palets, barriles y sillas plegables. Las hojas de plantas secas adquieren también esta tonalidad y puedes usarlas, por ejemplo, como adorno para unas velas en los centros de mesa del mismo color y que huelan a canela. La tarta nupcial la tienes fácil: que sea cien por cien de chocolate, con una deliciosa cobertura o totalmente desnuda al estilo naked cake.

El oliva va a ser otro de los protagonistas de las próximas temporadas. Al ser un verde oscuro, casi sucio y marronáceo, nos gusta para ceremonias de tarde, cuya temática tenga que ver con la naturaleza, y tal vez más hacia el fin del verano y el principio del otoño. Lo obtendrás, obviamente, en las hojas de olivo, con las que puedes hacer auténticas maravillas para tu decoración. También nos encanta para la indumentaria de tus damas de honor y para los detalles de tus platos del banquete.

¿A quién no le gusta el azul? Es el color del cielo y del mar, siempre presente en cualquier horizonte. El que vas a adorar en el año 2018 es el aguamarina, ligeramente verdoso y que recuerda al agua de las playas del Caribe. Apuesta por él para una boda cerca de la playa, para adornar tus mesas, o incluso para una ceremonia en la playa misma, a orillas del mar.

Un tono muy especial que debes apuntarte es el dorado. Los metalizados suelen quedar muy elegantes en las bodas, pero hay que saber combinarlos. Introduce el dorado, sobre todo, en el banquete, con detalles en tu vajilla y cubertería, pero también en las letras y motivos de las minutas e invitaciones de boda, e incluso en los manteles. Al tratarse de un color bastante llamativo, te sugerimos que lo reserves para celebraciones nocturnas e invernales. Resulta ideal para la ornamentación de una boda navideña.

El rojo es también perfecto para el invierno, pero el próximo año se tornará algo más claro y ligeramente anaranjado, entre el tomate y el coral. Sus matices vivos y alegres sentarán como anillo al dedo a una boda primaveral, tal vez combinado con tonos pasteles en las flores para aligerar y suavizar su potencia.

Por último, si echas de menos un aire más naif y puro, estás de enhorabuena: el amarillo pisa fuerte, pero lo hace en forma de un amarillo pálido nada estridente, como los rayos del Sol. Consíguelo en los agracejos, las amapolas marítimas y los asteriscos. Utilízalas para crear alfombras de pétalos en verano o como color temático de tus puestos de granizados y helados y de tus bodegones decorativos.