Uno de los pasos ineludibles de los tratamientos de belleza a los que se somete la novia antes de su gran día es la depilación. Este paso es más importante ahora, si cabe, pues estamos en épocas de calor en las que algunas se atreven con vestidos cortos, ya sea para la propia ceremonia, o como segundo traje para el banquete y la fiesta.

Llevamos toda la vida asociando la depilación al dolor infernal de la maquinilla, que más bien parece un instrumento de tortura, o al de la cera que, caliente o fría, siempre nos hace sentir un fuerte tirón y nos deja la piel irritada. Afortunadamente, estos métodos se han ido puliendo con el tiempo hasta conseguir efectos mucho menos agresivos. Y, por supuesto, la cuchilla y la crema depilatoria son las grandes e indoloras aliadas que te han sacado más de una vez de un apuro.

Sin embargo, estos sistemas tienen una gran pega: el pelo vuelve a aparecer. Si lo rasuras, regresa en apenas unos días y, si lo eliminas de raíz, en dos o tres semanas también vuelve. Ante estos problemas, poco a poco han ido perfeccionándose dos nuevas maneras de deshacerse del pelo: la depilación IPL y el láser.

Ambas técnicas son un sistema de depilación basado en el principio de la fototermólisis selectiva, a través del cual la luz aplicada sobre la piel se transforma en calor a través de la melanina del vello, destruyendo las células germinativas del folículo piloso que alimenta el mismo.

La depilación con Luz Pulsada Intensa (IPL) trabaja con una longitud de onda variable, lo que, en palabras más simples, implica que posee mayor versatilidad permitiendo que la luz transformada en calor llegue a distintas profundidades y elimine de forma eficaz muchos más tipos de vello (desde el más rubio al más oscuro). Es prácticamente indolora e inocua para la piel.

La depilación láser, sin embargo, trabaja en una sola longitud de onda. Esto significa que es más específico: hay distintos tipos de láser (de diodo, Alejandrita…) y cada uno trabaja en una longitud de onda diferente, de modo que cada uno puede tratar con eficacia un distinto tipo de vello y piel. Esta técnica sí que puede llegar a ser algo dolorosa y enrojecer la piel durante las horas o incluso el día posterior, pero también es más específica.

¿Por qué nos gusta esta técnica? Porque, aunque la verdad es que no es totalmente definitiva, sí llega a eliminar el 80% o 90% del vello, momento en el que se considera que el tratamiento ha finalizado. Se suele empezar con IPL, que abarca todo tipo de cabello y hace una primera eliminación muy buena y, después de un tiempo, se culmina con el láser, que es capaz de eliminar incluso los pelos más difíciles.

Debes tener algunos datos importantes en cuenta. Las sesiones suelen ser cada dos meses aproximadamente, dependiendo de tus características, y se van espaciando con el tiempo. Con lo cual, cuanto antes empieces el tratamiento, antes notarás sus efectos y menos vello tendrás el día de tu boda. Por lo general, no debes tomar el sol ni antes ni después (en tu centro te especificarán cuántos días son necesarios), ni consumir medicamentos fotosensibles o arrancar el vello antes o durante el período de la sesiones.Back of happy young woman standing on green field enjoy with fre

Cada vez son más clínicas las que trabajan para conseguir los mejores resultados en depilación IPL y láser. Por ejemplo, No+Vello ha lanzado hace poco su sistema Sun&Safe, que permite la depilación IPL en pieles bronceadas tanto por el sol natural como por rayos UVA.

Pelostop se especializa en láser con la combinación del láser Alejandrita de Candela y el láser Vectus Diodo de Palomar para garantizar un tratamiento personalizado y que elimine el pelo residual de las últimas etapas.

Estos son solo algunos de los centros que ofertan este tipo de servicio. Te recomendamos que busques y compares varias alternativas y acudas a profesionales con tus dudas e inquietudes. Ellos estudiarán tu caso concreto y tu tipo de pelo y piel para ofrecerte la mejor opción. Si lo haces con varios meses de antelación para tu boda, llegarás a ella con una piel lisa y perfecta sin necesidad de darte un tirón de cera pocos días antes.