El maquillaje mate está arrasando en las estanterías de cosmética y perfumería de pequeños y grandes almacenes. Nos hemos dejado obnubilar por las ventajas de las sombras mate, muy pigmentadas y duraderas, y por las bondades de los pintalabios líquidos con acabado mate, cuyo efecto es permanente y perfecto. Y, en esta nueva moda, parece que nos hemos olvidado del maquillaje brillante que antes era el pan de cada día. En miboda.com lo rescatamos y te contamos las ventajas y desventajas que tiene y en qué ocasiones es mejor usarlo.

 

Empecemos con las sombras. ¿Recuerdas la primera caja de maquillaje que te regalaron por tu cumpleaños o por Navidad? Seguro que era una de esas enormes, con varios pisos y muchas paletas de sombras con una leve purpurina. Deshazte de la idea de que estas solo servían para tu adolescencia, porque son ideales si has sido invitada a una boda nocturna.

La ventaja más obvia de estas sombras es que son muy alegres e iluminan la mirada. Las blancas y plateadas son geniales para aplicar cerca de la zona del lagrimal, como inicio de cualquier otro color que desees lucir después, en la zona exterior. Los beiges sirven siempre como tonos de transición para la cuenca del ojo y, al ser satinados, contribuyen a agrandar muchísimo.

 

Un smokey eyes gana mucho cuerpo si los negros y grises utilizados son glitter. Se consigue una mirada grunge pero, a la vez, muy chic y elegante para un evento nocturno. Nos encanta, además, este tipo de look para chicas con ojos claros, porque resalta y dramatiza muchísimo la mirada, convirtiéndola en felina, rasgada e incluso ligeramente agresiva.

La cuestión es, ¿cómo lograr que el color no quede apagado sobre la piel, como suele suceder con muchos de ellos? ¿Cómo conseguir que el que era negro sobre la paleta no se convierta en gris en el párpado, y que los pasteles sí se perciban? Pues es más sencillo de lo que piensas.

 

Para empezar, pon en tu párpado un corrector claro cremoso o una sombra en crema de color blanco, incluso. Las texturas en crema actúan como adhesivo para los pigmentos de las sombras, así que atraparán cualquier color, por poco que sea, y además lo van a mantener más tiempo intacto. Al ser, además, productos blancos o claros, como el corrector, resaltará muchísimo más el verdadero ser de la sombra.

 

Además de esto, te recomendamos utilizar, en la medida de lo posible, tus dedos en lugar de brochas para ponerte la sombra, porque notarás que el contacto de piel con piel favorece la captación del tono. Obviamente ayúdate de un pincel para los pequeños detalles o si quieres difuminar una zona concreta, pero será sólo tu instrumento de ayuda, pues tus principales herramientas serán tus manos. Te sugerimos también que utilices un producto fijador acuoso específico para ojos que favorezca la potencia y duración de la sombra.

En cuanto a los iluminadores, muchas personas son contrarias a utilizarlos con pequeños destellos, porque lucen antinaturales. Es cierto que para el día a día no es bueno abusar de los make ups recargados, pero sí puedes permitirte una extravagancia de vez en cuando, para una ocasión especial. Un toquecito de highlighter con glitter en lo alto de los pómulos brillará de una manera preciosa a la luz de una ceremonia nocturna.

Lo mismo os recomendamos para los labios. Puedes lucirlos discretamente o añadiendo purpurina, incluso, pero unos glitter lips son tan atractivos y aceptables como unos totalmente mate. Nos parecen una forma ideal de dar volumen a una boca muy fina. Eso sí, como siempre te recomendamos, no te pases con el maquillaje: elige tus ojos o tu boca como protagonistas de tu rostro. Una sonrisa con personalidad debe suavizarse con unos ojos en beige con apenas un poco de máscara de pestañas, mientras que una mirada atrevida ha de complementarse con un pintalabios nude. Escoge tu punto fuerte y brilla con luz propia en tu próxima boda.