Cada fotógrafo tiene su estilo: unos son más tradicionales y otros son más modernos y atrevidos. Pero ya escojas un estilo u otro, todo reportaje de boda debe tener unas fotografías esenciales para que te arranquen una sonrisa cada vez que las mires, y te hagan rememorar cada pequeño detalle de uno de los mejores días de tu vida.

La preparación de la novia. Las horas previas al gran momento son las más especiales por esos nervios que se sienten antes de que algo maravilloso vaya a suceder. Es necesario recoger esos sentimientos en el rostro de la novia y de su madre, que estará ayudándola en todo momento. También hay que capturar primeros planos de su maquillaje, del paso a paso de su peinado, de la colocación del velo, de los zapatos… Por supuesto, el vestido es el gran protagonista y no sólo debe ser reflejado entero, sino en cada uno de sus detalles, costuras y pedrería.

La espera del novio en el altar. Pocas expresiones muestran más inquietud que la del novio esperando al amor de su vida para unirse para siempre a ella. Pero lo más bonito sucede cuando finalmente la ve llegar: algunos lloran, otros ríen, y muchos hacen ambas cosas a la vez. Esta es una cara que hay que capturar sí o sí en una fotografía, pues no hay otro momento más dulce y romántico.

Patricia Grande©

La Mourette©

Las madres y los padres de la pareja. No sólo hay que sacar fotografías posadas de la familia, sino también in fraganti. La figura de la madrina es clave en todo momento, y es un gran apoyo para el novio, la madre de la novia es su amiga más fiel, y los padres son consejeros y pilares fundamentales. Las fotografías deben mostrar, en momentos cualquiera de la ceremonia, el orgullo y las lágrimas de estos padres que están viendo a sus hijos forjar una nueva y feliz familia.

El lanzamiento del arroz. Esta tradición se ha mantenido desde siempre, con cambios como teñir el arroz o sustituirlo por otras cosas, pero ahí sigue. Una de las fotografías más bonitas y originales que guardaréis es el momento justo en el que os cae un granito de arroz en el pelo, o cuando aparecéis cubriéndoos y riéndoos, o cuando os besáis al tiempo que todos os lanzan puñados y puñados de arroz que se esparcen por el aire.

Los discursos. Cuando tus padres, los padrinos o tus mejores amigos pronuncien unas palabras para vosotros, el cámara debe estar ahí para inmortalizarlo. Cada vez que mires a estas imágenes recordarás las frases llenas de cariño que os dedicaron, y a ellos les encantará también conservar estas fotos como símbolo de vuestra amistad.

Los momentos más divertidos de la fiesta. Pasados la ceremonia y el banquete, lo mejor todavía está por llegar: la fiesta. Es importante que saques a todos tus convidados para que todos se sientan representados y recordados. Asegúrate de que el fotógrafo capte varias imágenes del vals nupcial, por supuesto, pero también de los bailes en grupo, de los juegos que hagáis, de las otras parejas invitadas, de los que quieran sentirse estrellas en el photocall

LIVEN Photography

La decoración. Después de todo lo que te has esforzado en conseguir los centros de mesa perfectos, en elaborar una mesa de postres gourmet, en que tu tarta nupcial tenga varios pisos, en que tus bodegones recojan la esencia de la temática de tu boda, tienes que inmortalizarlo todo en varias fotografías. Tal vez estas sirvan de inspiración a tus hijos cuando se decidan a pasar por el altar.

LIVEN Photography, LIVEN, Fotógrafos de boda, fotos de boda, Madrid, vídeos de boda

Los días preboda y los instantes postboda. Para que tu reportaje de bodas sea completo, añadid un reportaje preboda en otro lugar, en la naturaleza, con aire industrial en una ciudad o con el toque veraniego de la playa. Y, por supuesto, sacaos fotos justo después de convertiros en marido y mujer mientras vuestros familiares y amigos disfrutan del cóctel de bienvenida.

Fotvik©

Efedos©

Lísola©