Si has nacido en una ciudad costera, seguro que no eres capaz de vivir sin ver el mar más de un par de meses. Te enamora el olor salado, el sonido de las olas y las visitas tempranas de las gaviotas. Casarse disfrutando de la magia del Océano es un privilegio difícil de conseguir: en pocas playas se permite celebrar ceremonias legalmente.

Organizar una boda náutica puede convertirse en un sueño hecho realidad de dos maneras distintas. Una de ellas es realizarla en un barco cuyas dimensiones y lujos dependerán del presupuesto que puedas asumir, claro está. El buque en sí mismo ya cuenta con el ambiente marino, pero puedes decorarlo exaltando todavía más ese espíritu.

©Michael and Carina Photography

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Además, en España el Código Civil establece que las competencias para oficiar matrimonios civiles ha de recaer tanto sobre los jueces como sobre las autoridades municipales de cada sitio (ya sean estos los alcaldes o los concejales), y esta norma, en un barco, se traduce a los capitanes y comandantes del mismo. En definitiva, no solo tienes la posibilidad de dar la fiesta en alta mar, sino también de que tu “sí, quiero” sea cien por cien legal.

Incluso los amantes de la costa se marean a causa del vaivén de la marejada. Si perteneces al grupo de los asiduos a la biodramina, será mejor que acondiciones un salón de modo que, a la vista, parezca que estás navegando (pero, en la realidad, te encontrarás en tierra firme).

El color predominante en una boda náutica es el azul, al que acompañan fielmente el blanco y el rojo formando motivos de rayas. Esto es algo que puedes aplicar a casi cualquier elemento de la boda. Para empezar, avisa a tus familiares y amigos de la temática de la ceremonia desde el principio, con las invitaciones: encárgalas con dibujos de velas, gaviotas o marineros.

©KT Merry Photography

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Los manteles piden estar estampados en líneas de tonos azulón y blanco. Haz navegar barquitos de papel sobre él de dos posibles maneras. Una de ellas consiste en escribir el nombre de cada mesa y sus comensales en barquitos de papel (o de tela, si quieres un resultado más elaborado). Es baratísimo y resultará adorable y original. Otro modo de llevar el mar a la mesa es que las servilletas tengan la forma de una pequeña embarcación de vela. Si te encantan estas ideas, llévalas a cabo las dos.

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Stelzer Photography / Jose Villa Photography

Para los centros de mesa utiliza florecillas rojas y blancas que combinarán armoniosamente con el añil. Las paredes del salón en el que celebres el banquete, o bien los árboles y la carpa si se trata de un evento al aire libre, quedarán genial ornamentados con flotadores salvavidas y anclas, que puedes colgar con cuerda gruesa al más puro estilo marinero.centro-de-mesa-boda-nautica

Melody Melikian Photography

Si, además de todo lo anterior, deseas mimetizar tu atuendo con el estilo marino, opta por lucir tacones blancos clásicos personalizados con algún pequeño detalle (de nuevo anclas o flotadores), o bien unos a rayas. Las tradicionales náuticas serán el calzado ideal para él.

No es la primera vez que te hablamos de las maravillas del fondant y el buttercream a la hora de preparar tartas casi mágicas. Echa un vistazo a las pastelerías especializadas en fiestas y bodas que más te gusten, y consulta cómo podría ser tu pastel temático para ese día.  

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Natalie Franke / Emily Chastain Photography