Cuando te casas con alguien, en cierto modo también te casas con su familia. Aunque algunas personas opinen lo contrario, en miboda.com creemos que es muy importante forjar una sólida relación entre familias para que podáis disfrutar juntos de reuniones en la Navidad, cumpleaños, barbacoas veraniegas, escapadas de fin de semana… Y, sobre todo, es clave que todos tengáis ya una relación fluida para el día de la boda.

Sally Pinera

Por eso tu pareja y tú debéis ir trabajando en unir a vuestros padres y hermanos con algunos planes previos al gran día. Si ya lleváis años juntos, puede que ya os conozcáis bien, pero si por el motivo que sea (vivís en comunidades o países distintos, sois personas muy reservadas…) no es así, os recomendamos algunas actividades para ir estrechando lazos.

Una manera muy divertida de hacer algo en común es asistir a varias pruebas de menú. Podéis ir a algunas sólo las chicas, a otras sólo los chicos, a otras sólo los novios y los cuñados… Intentad crear primero pequeños círculos en situaciones banales en las que puedan surgir todo tipo de temas de conversación.

Tec Petaja

Una actividad que también se presta a hacer en conjunto es la de ir a buscar modelitos para el gran día. La novia necesitará no sólo del consejo de su madre, sino también el de su suegra y su cuñada para probarse varios vestidos, mientras que el novio puede ir creando cierta camaradería con su suegro y sus futuros cuñados pidiendo consejo sobre fracs, chaqués o trajes. También la pareja puede ayudar a los demás con sus atuendos de invitados.

La cena de la pedida de mano va a ser fundamental para unir a las familias (y a amigos comunes cercanos, si estos estuvieran también convidados a esta ceremonia previa al matrimonio). Romped los esquemas clásicos de la comida rígida alrededor de la mesa y haced un picoteo de tipo cóctel o buffet para que todos puedan hablar con todos, moviéndose libremente por el lugar.Ryan Ray Photography

Por el estómago y el paladar se conquista a la mayoría de las personas. Por eso, es bueno que tengas en cuenta las particularidades alimenticias de tu nueva familia. Si alguno es vegetariano, vegano, diabético, celíaco o intolerante a la lactosa, asegúrate de añadir gran variedad de platos para él. Infórmate de cuál es la receta favorita de tus suegros y ponla como plato principal. Si la preparas tú mismo, sin duda te ganarás su corazón.

Sobre todo en este tipo de reuniones de primer contacto, evita siempre los temas controvertidos, que por excelencia son la religión y la política. A nadie le interesa saber si eres creyente o no, o si votas a uno u otro partido. Las diferencias de opinión en estos dos ámbitos pueden llevar a disputas absurdas que es mucho mejor no tener.

En su lugar, comenta cosas amenas y agradables: lugares a los que has viajado o te gustaría visitar, qué haces en tu trabajo, qué otros estudios te gustaría realizar, anécdotas graciosas que sabes que romperán el hielo… Pero tampoco monopolices la conversación, pues no hay nada peor que una persona demasiado habladora. Haz notar que eres una persona tranquila que sabe escuchar, e intervén siempre con elocuencia y con preguntas de interés sobre lo que se te está contando.

Por último, ten un detalle especial con tu familia política, diferente al del resto de los invitados. Infórmate con tu pareja sobre qué les gusta y regálales algo que sepas que les va a hacer felices o les va a ser útil. Las experiencias son mejores que los objetos: una escapada de fin de semana, una sesión de spa, una cena romántica en un buen restaurante o un vino de calidad son aciertos seguros con los que empezaras a edificar una afectuosa y profunda relación familiar.Candice Benjamin Photography