¿Sabías que el primer vestido de novia blanco data del siglo XV? La pionera fue la princesa Felipa de Inglaterra, la última hija del Rey Enrique IV. En su boda con Erik de Pomerania, rey de Dinamarca, Suecia y Noruega, en 1406, ella se presentó con una elegante túnica y un manto de seda blanca bordados en piel de armiño.

En el siglo XVIII, tras la Revolución Francesa, apareció el vestido de corte imperio. Este queda encorsetado en el pecho y, bajo él, se abre con una caída natural y ligera. En los años 30 surgió la imagen de la novia tradicional que hoy tenemos en mente: con un vestido blanco, un velo y su ramo de flores.

BeFunky Collagee

This Girl Nicole Photography

Con el tiempo, las formas de los vestidos de novia han ido variando y permitiendo cada vez más innovaciones. Existen una serie de diseños básicos. Si eres adicta a MiBoda.com, seguro que ya conocerás algunos de los cortes más habituales pero, por si aún tienes dudas, te los refrescamos.

El corte sirena es uno de los más sensuales que existen, muy estrecho en la parte superior de la figura y ancho a partir de la mitad de la pierna, de modo que imita la cola del ser mitológico que le da nombre. Si quieres resaltar tus curvas, apuesta por él.BeFunkny Collage

Style Me Pretty/ Katch Studios

El modelo tubo, como el de sirena, es tremendamente ajustado, pero culmina recto hasta los pies en lugar de abrirse. Se trata de un corte muy simple que moldea el cuerpo y les encantará, nuevamente, a aquellas mujeres que deseen destacar con orgullo cada centímetro de su cuerpo.

BeFunky Collaage

Hunter Ryan Photo/ Jose Villa Photography

El corte princesa es un clásico, queda ceñido en el busto y la cintura y se abre con mucho vuelo hasta los pies. Para este efecto se emplean enaguas muy abiertas elaboradas en telas gráciles como la organza, el tul o el tafetán. BeFunky Collage

Lacie Hansen/ KT Merry

Los diseños rectos son los más sueltos y discretos, resultan cómodos y no tratan ni de disimular ni de ensalzar la figura. Más simple que el de princesa pero más coqueto que el recto es el evasé, que se extiende con gracia a partir del principio de la cadera.

Katie Stoops Photography

Katie Stoops Photography

Con el tiempo, los vestidos tradicionales han dejado paso a opciones modernas, frescas, originales, y no por ello menos estilosas. En ceremonias protagonizadas por parejas jóvenes o celebradas por lo civil, no es extraño ver diseños cortos e informales, así como de dos piezas.

BeFunky Collage

Caroline Winn Photography/ Greg Finck

Los colores también se han hecho un hueco en la moda nupcial. Los más comunes y discretos son el beige, el champán y el rosa, aunque las hay que se atreven con tonos perla, azules e incluso rojos. Así lo hicieron celebrities como Kaley Cuoco, Dita Von Teese o Keira Knightley.

BeFunky Collage

Josh Gruetzmacher Photography/ Laura Gordon Photography

El pantalón es uno de los últimos elementos que se han colado en el atuendo de la novia. Anna Mouglalis le dio el “Sí, Quiero” a Vincent Rae enfundada en un despampanante vestido de Chanel combinado con unos pantalones de cuero blanco. Amal juró amor eterno a George Clooney en su ceremonia civil en Venecia ataviada con un precioso traje adornado únicamente con un cinturón y un sombrero como complemento.

BbeFunky Collage

Como ves, es enorme la cantidad de posibilidades con las que cuentas para lucir espectacular en tu gran día, ya sea como una princesa clásica o una más moderna. Ayúdate de tu estilista o Wedding Planner para definir los cortes que mejor se ajustan a tu figura y, si lo mandas hacer a medida, fíjate bien en la calidad de las telas. Si quieres y puedes, escoge dos modelos o incluso tres, uno para la ceremonia en sí misma, otro para el banquete y el último para la fiesta final. Así estarás perfecta y, a la vez, cómoda en cada momento de tu boda.