La Ciudad Condal se ha teñido de blanco esta semana: la Barcelona Bridal Fashion Week 2017 ha perlado la pasarela de voluptuosos trajes de novia sacados de las ideas de brillantes de veintiuna firmas nupciales. Rosa Clará, Pronovias, Naeem Khan, Galia Lahav, Jesús Peiró, Cristina Tamborero, YolanCris, Isabel Sanchis, Inmaculada García, Marylise & Rembo Styling, Isabel Zapardiez, Ana Torres, Jordi Dalmau, Matilde Cano, Marco & María, Patricia Avendaño, Justin Alexander, Cymbeline, Ramón Sanjurjo, Carla Ruiz y Sonia Peña han sabido sorprendernos con vestidos espectaculares, vanguardistas y, siempre, muy elegantes.

Ha sido la casa catalana Rosa Clará la encargada de abrir el evento el 26 de abril. Y lo ha hecho con fuerza, trabajando con nuevos materiales como el cloqué, el chantilly metalizado y el encaje Valenciennes, junto con motivos joya elaborados en hilo de plata y cristales. Así hemos visto novias cuyo cuerpo quedaba delineado bajo un diseño deliciosamente ajustado, trajes de dos piezas o tutús abullonados como complemento de un traje de pantalón.rosa clara

Diseñadores nacionales e internacionales han participado en el evento poniendo su grano de arena en forma de vestidos para soñar. Merche Segarra, para Jesús Peiró, se inspiró en los dulces, sí, los de comer, para crear trajes que se definen como lluvia de caramelos, straciatella, moka… Y, en efecto, el encaje y la decoración de joyas, la exquisita blancura de las telas y el aire naif de cada uno de ellos rezuman una dulzura increíble.

YolanCris apostó por modelos setenteros y boho chic. Nos gustan sus atrevidas transparencias, la volatilidad de los flecos, la superposición de encajes de seda bordados, los velos virginales y la propuesta de novia en color champán.

Un poco en la misma línea ha trabajado Marylise & Rembo Styling, con un aire entre boho e ibicenco por esos vestidos holgados de tirantes, pero también años veinte, por los flecos y el velo que cubría la frente y la cabeza de una de las modelos.

De Isabel Zapardiez nos han sorprendido sus propuestas de dos piezas, tanto con falda como con pantalón, y la manera en la que combinó los más extravagantes motivos negros con la pulcritud del resto del diseño. Los sombreros, desde enormes hasta discretos, completaron los looks.

El estilo victoriano, con blusas de gasas mezcladas con faldas llenas de volantes, hizo acto de presencia gracias a Matilde Cano, que modernizó el estilo con espaldas al aire. Entre chantilly y flores, Cano dio un vuelco al concepto tradicional de novia e invitada.

Diseños sencillos, minimalistas y enfocados hacia novias jóvenes, incluso informales, fueron los que presentó Cristina Tamborero. Con modelos de dos piezas en corto y largo y faldas de caída suave y grácil deslumbró la diseñadora, que aderezó esta etereidad con coronas de hojas verdes que evocaban a los dioses griegos.

Uno de los más rompedores de las jornadas fue Jordi Dalmau, que fusionó el estilo rockero y el bridal con una maestría asombrosa. La novia deja de ser esa deidad vestida de blanco para convertirse en un ser sensual y arrollador que se abriga con una cazadora biker de cuero negro.

Igual de chocante (para bien) resultó Carla Ruiz, solo que en lugar de en la contemporaneidad rockera, se basó en el Barroco para crear vestidos de mangas imposibles, faldas a modo de caparazón, joyas y coronas sin mesura. El dorado lo empleó como base e hilo conductor de cada elemento.

En su segunda edición en la Barcelona Bridal Fashion Week, Isabel Sanchis ha mostrado el que parece ser su estilo recurrente, con vestidos repletos de figuras geométricas y un estilo muy futurista para invitadas. Sus claves han sido los dos piezas y los colores intensos, como el naranja o el plateado.

 

Fotos: ©Barcelona Bridal Week