Continuamos detallándote lo mejor de los veintiún diseñadores que participaron en la Barcelona Bridal Fashion Week 2017. Inmaculada García se ha dejado llevar por la magia japonesa (¿por qué no incluir palillos en el tocado?) en sus tres líneas: My Couture, My Essentials y My Secrets. Hemos visto una defensa del blanco, sí, pero con algún sutil estampado de flores, volumen y caídas nobles, y también diseños ajustados, todo ello a partir de tul, gasa, chantilly, muselina, organza y pedrería.

De Ana Torres aplaudimos su oda al color. El rosa salmón, el verde y el púrpura han sido sus grandes aliados. Ha pintado ciudades y flores en las telas. Ha dicho sí a las invitadas ostentosas, y toda la fastuosidad que ha volcado en ellas la ha restado a las novias, por las que aboga por el “menos es más”.

Esta maravilla cromática nos recuerda también a los diseños para invitadas de Patricia Avendaño, quien también quiso destacar la fuerza del fuxia y del azul eléctrico tanto lisos como en estampados florales. Dio un paso más allá combinando el neopreno con el resto de tejidos como la seda, el tul o la organza. Sus novias, sin embargo, mantienen el blanco y el marfil y las faldas voluminosas de princesa.

Scarlet, inspirado en la obra Gone with the Wind, es la colección que presentó Sonia Peña, conformada por diseños retro de colores intensos y brillantes, combinados con largos guantes y cabellos de ondas bien marcadas hacia un lado del rostro.

Nos ha fascinado el universo onírico que ha creado Marco y María, con transparencias rayando en lo temerario, escotes muy marcados y faldas anchas, con vuelo, de colores perla, crema, azul pálido e incluso degradados.

Los novios también están de enhorabuena: Ramón Sanjurjo se acordó de ellos y lo hizo desde la sencillez, con americanas cortas y ajustadas y pantalones también estrechos y rectos, aunque ha dejado ver chaqués y esmóquines algo más clásicos.

No sólo fueron los diseñadores españoles los que participaron en esta edición de la Barcelona Bridal Fashion Week. La firma neoyorquina Justin Alexander ha apostado por la novia clásica, la protagonista de un cuento de hadas que usa escotes de corazón, encaje y cortes princesa.

Mientras, la casa francesa Cymbeline da un toque medieval a la moda nupcial con mangas de campana y escotes de barco, todo ello mezclado con espaldas al aire y siluetas ligeras, que plasmó en blanco, negro y nude.

La israelí Galia Lahav y el hindú-norteamericano Naeem Khan, ambas casas que han vestido a celebrities de todo el mundo, pisaron por primera vez la pasarela de novias barcelonesa y no defraudaron.

Galia Lahav lanzó su colección Gala No.2, inspirada en el amor hacia la naturaleza. Los diseños fueron atrevidos, explotando la sensualidad de las modelos con amplios escotes traseros y pronunciados escotes delanteros.

Mientras, Naeem Khan hizo honor a su fama y su nombre con una finura y una delicadeza admirables. Sus colores básicos fueron el blanco, el lila y el dorado, un color con el que ya ha demostrado que le gusta trabajar.  Con chiffon y encaje elaboró flores que cubrían, junto con transparencias, el cuerpo de la novia. Nos apasionaron sus leggins con pétalos bordados a mano.

Finalmente ha sido Pronovias la firma encargada de cerrar, el 29 de abril, una semana cargada de estilo nupcial y alta costura. Presentó su colección Atelier 2017 con la despampanante Irina Shayk como protagonista, y con los ángeles de Victoria’s Secret, Romee Strijd, Cindy Bruna, Jac Jagaciak y Kate Grigorieva. La casa catalana siguió exaltando la figura femenina con diseños que se ajustaban a la cintura y a la cadera, y con un encaje que parecía tatuar la inmaculada piel de las top models que allí desfilaron.

 

Fotos: ©Barcelona Bridal Week