La novia pasa meses eligiendo y ajustando su vestido, otros tantos mirando los zapatos ideales y varias semanas perfeccionando su maquillaje y su peinado. Cuidar el exterior no es excusa para olvidar la belleza que hay debajo del vestido. Y no, no me refiero a la simpatía, la inteligencia y la bondad (cualidades muy valiosas, eso sí), sino a la lencería.

El conjunto que escojas en tu gran día debe cumplir dos requisitos básicos: estética y funcionalidad. Resulta imperante que sea sexy pero, aún así, elegante. Una novia que está tan espectacular con vestido como sin él se traduce en una mujer que desprende seguridad y sensualidad. Que sí, que con tus braguitas de dormir con dibujitos estás también preciosa, pero hay que reconocer que un poco de lencería fina nunca sienta mal.

¿Puede ser tu underwear bonito y confortable a la par? Pues sí. Simplemente debes desechar prendas que te aprieten o te asfixien porque respirar es vital y cebarte en el banquete, también, que para eso es tu boda. Así que olvídate de los corsés y los ligueros que te aprisionen el estómago.

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©El Corte Inglés

Tanga o braguita, ¿qué es mejor? Esta es una cuestión de gustos, más que nada. Hay mujeres que detestan los primeros porque les resultan antiestéticos o incómodos, de modo que optan por algo más sencillo. Pero ten en cuenta que si vas a usar liguero, puede que prefieras lucirlo con un tanguita o una brasileña.

No estás obligada a ir de blanco inmaculado. Puedes jugar con rosas pastel que te den un aire romántico y muy dulce, o con un sobrio beige. Y ten mucho cuidado de que no se transparenten.

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©Asos

Apunta por último algunos truquitos que pueden salvarte la vida. Aunque antes te comenté que mejor evitar los corpiños y similares, tal vez es tu prenda fetiche y no quieres renunciar a ella de ninguna manera. En este caso, haz lo siguiente: no la uses durante la ceremonia ni durante el banquete. Ponte sólo el conjunto esencial para poder moverte libremente. Cuando se acerque el final de la fiesta, escoge a una amiga de confianza para que te acompañe al baño y te ayude a quitarte el vestido y ponerte lo que te faltaba. Asegúrate de que te guarda el secreto y disfruta de la comodidad hasta el último minuto sin perder un ápice de glamour.

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©Intimissimi