Tras el “sí, quiero”, el banquete y las charlas de sobremesa, la fiesta y los bailes al son de las mejores canciones, el increíble día de la boda llega a su fin. Sin embargo, hay algo de ella que, junto con los recuerdos, permanece indeleble: los anillos. Por eso es muy importante elegirlos correctamente, pues te acompañarán en tu vida cotidiana como recordatorio de tu amor y compromiso con tu pareja.

Rebecca Yale Photography

Rebecca Yale Photography

Tradicionalmente se selecciona a unos padrinos que se encargan de comprarlos, guardarlos y entregarlos a los novios el día de la ceremonia. Sin embargo, esta joya es muy personal y la pareja se implica directamente en su elección pues, al fin y al cabo, son ellos quienes van a lucirla todo el tiempo. Además, sirve tanto para bodas religiosas, como para las civiles e incluso para celebraciones simbólicas.

Es conveniente que la talla del anillo sea adecuada para el dedo anular pero no demasiado ajustada. A medida que pasan los años puede que sufras oscilaciones de peso. Si bajas, solo hace falta disminuir el tamaño de la alianza pero, si subes, agradecerás haberla elegido ligeramente holgada. Además, en verano, por el calor, tendemos a dilatarnos, así que también nos convendrá ese cómodo margen.

Roots Of Life Photography

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Las alianzas pueden ser de media caña o planas. Las primeras son aquellas ligeramente abombadas en el exterior, mientras que las segundas son, como su propio nombre indica, totalmente planas. Los materiales estrella son el oro blanco, la plata y el platino, si bien los más clásicos se suelen decantar por el oro amarillo. Aun así, las parejas jóvenes buscan tendencias modernas y no descartan la plata, más económica pero igualmente resistente, mientras que muchos prefieren el oro blanco por encima del dorado.

BeFunky Collage

Danielle DeFiore/ Our Labor Of Love/ M&J Photography

Sea cual sea el material, es primordial tener en cuenta el kilataje, que mide la pureza del metal. El oro de 24k es el más puro pero no por ello el más recomendable para el día a día, pues esto le hace más susceptible de malearse y perder su forma. Por eso, no tengas miedo a elegir alianzas de 18k o 14k, que serán más fuertes.

Los anillos, opcionalmente, llevan piedras incrustadas: los diamantes incrementan el precio más que los zirconios, pero también proporcionan mucha clase y elegancia. La sortija de la mujer, más que la del hombre, suele decorarse de esta manera. Algunas parejas encargan originales alianzas que mezclan metales y juegan con los colores del oro blanco, amarillo y rosa.

Kim Lyn Photography

Kim Lyn Photography

Una sortija de un grosor equilibrado, medio, queda mejor en la mano que  una demasiado ancha (resultará vulgar) o una muy fina (pasará desapercibida). Pruébate varios tamaños para que compruebes el efecto en tus dedos y qué es más adecuado según la delicadeza o rudeza de tus manos.

Joseba Sandoval

Joseba Sandoval

Personaliza las alianzas con un grabado en el interior. Lo habitual es incluir la fecha del matrimonio, pero también se añaden frases cortas de amor, los nombres de los recién casados o sus apodos cariñosos. El último paso, tras haber seleccionado el anillo perfecto, es ponértelo y esperar que encaje siempre tan bien como vosotros dos.