¿Qué es un seguro para bodas? ¿Tienen algo que ver con los acuerdos prematrimoniales? ¿No resulta un poco frío estar pensando en papeleo antes de casarme con la persona con la que voy a pasar el resto de mi vida? Seguramente todas estas preguntas han pasado por tu mente al saber que esta clase de seguro existe. Pero, tranquila, contratarlo no implica que desconfías de tu pareja, ni mucho menos. Solo implica que ambos sois personas precavidas y queréis proteger una de las inversiones más importantes de vuestras vidas.

Le Secret D'Audrey, One And Only Paris Photography

Le Secret D’Audrey, One And Only Paris Photography

Un seguro para bodas es igual que un seguro para el coche, sanitario, de hogar, dental o de vida. Te previene de imprevistos que pueden desgraciar ese día tan especial. Sí, se convierte así en un elemento más a pagar pero, si algo se tuerce, perderás mucho más dinero que teniendo este práctico contrato de tu parte.

Suelen cubrir todos aquellos factores que ninguno de vosotros, ni vuestros familiares, podéis resolver por vuestra cuenta. Para empezar, lo normal es que consideren un accidente, una enfermedad o el fallecimiento de los novios o sus seres queridos (padres, hermanos, hijos…), algo que obligaría, lógicamente, a posponer o cancelar la ceremonia.

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Kelli Boyd/ Manifesto Photography

Además de la salud, se prevén los fallos humanos como las infracciones por parte del fotógrafo, DJ, músico, maquillador, peluquero o la empresa de catering; los fallos técnicos o vicisitudes meteorológicas que puedan darse en el lugar de celebración del evento (desde fallos eléctricos hasta inundaciones o incendios); y, dependiendo del seguro, otras circunstancias como daños en la vestimenta de los novios, retrasos por el tráfico, tren, barco o avión, pérdida de los regalos de boda e, incluso, posibles riesgos en el viaje de la luna de miel. Eso sí, si alguno de los novios se “fuga” o rompéis algo durante la fiesta, tendréis que apechugar vosotros solos.

Lo habitual es que lo contrates tú junto con tu pareja directamente, aunque sería bueno que consultaseis a un profesional o a vuestro Wedding Planner, si tenéis. Existen muchísimas opciones con distintas coberturas, sobre todo en Internet.

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Photography-Joe + Kathrina/ Photography-Studio EMP

Tened mucho cuidado con la documentación. Lo primordial es que os cercioréis de que son fiables, ya sea mirando opiniones en foros o, mejor, preguntando a amigos casados que ya han vivido la experiencia de asegurar su matrimonio. Leed con dedicación todas las cláusulas y buscad la letra pequeña, puesto que todos la tienen. Y, por supuesto, guardad toda la documentación una vez cumplimentada.

Es importante que empecéis los trámites con mucha antelación pues, de hecho, algunos seguros requieren de un plazo mínimo para contratar. Además, así podréis pensar en qué aspectos de la celebración queréis proteger, apuntar todo lo que ofrecen y, finalmente, comparar precios antes de tomar la decisión final.

Cynthia Chung

Cynthia Chung

El gasto oscilará entre los 300 y los 400 euros, algo más o menos dependiendo de la cantidad de elementos que aseguréis. Aun así, más que un gasto, la contratación de un seguro para bodas se trata de una inversión que te aportará la tranquilidad de saber que, si algo ajeno a ti sale mal, tendrá una solución.

Photography-Christine Doneé Photography

Christine Doneé Photography