Existen infinitas posibilidades para escoger el lugar donde celebrar el banquete de boda. Como todos son maravillosos, párate un segundo a pensar: ¿qué tipo de ceremonia vas a celebrar? Esto, junto con algunos consejos útiles, te ayudará a seleccionar la localización idónea para ti.

Los tres pilares clave en los que debes basar tus deliberaciones son el presupuesto, la época del año y el número de invitados. Si tienes reservada una cantidad considerable para los gastos, puedes permitirte locaciones más ostentosas que si, por el contrario, tu economía es complicada. Esto es bastante obvio. Haz cuentas y piensa bien cuánto invertir en cada aspecto de la boda.

La estación resulta determinante. Buena parte de los novios escogen la primavera y el verano, tal vez los inicios del otoño, para casarse, porque las temperaturas son más agradables que en invierno. El calor suave permite banquetes al aire libre, en parajes más o menos naturales, incluso, por qué no, con piscina. Sin embargo, quienes escogen el frío para sus nupcias -o viven en zonas de bajas temperaturas todo el año, que puede ser el caso- estará más a gusto en espacios cerrados y calentitos.

estación bodas

Analiza tu lista de invitados. Una boda a lo grande va a necesitar de un sitio bastante amplio, algo que no te costará encontrar pero, probablemente, volviendo al material pero inevitable factor económico, encarecerá la cuenta final. Si, por el contrario, se trata de una reunión íntima, adecua el salón a la magnitud del evento. No te excedas pero tampoco hacines a tus invitados por el simple hecho de que sean pocos.

Paloma Cruz Eventos

Una vez claros estos aspectos, toca elegir el lugar en sí mismo. Los salones son las estrellas de estos festejos. Existen muchos dedicados exclusivamente a banquetes nupciales, con servicio de catering y decoración incluidos para facilitar el trabajo a los novios. De manera similar, la mayoría de los hoteles de lujo ofrecen varias posibilidades tanto para el menú como para el resto de los detalles del comedor.

boda salones

Los amantes de la naturaleza tienen a su disposición fincas y jardines que también se especializan en estos actos. Como te comentábamos antes, esta opción resulta ideal para climas cálidos -eso sí, no en pleno agosto a mediodía, porque puedes causar el efecto contrario del que deseas- y banquetes multitudinarios, tanto por su amplitud como por la forma en que los jardines favorecen los paseos y así las conversaciones entre todos los familiares y amigos.

Jardines para bodas

Los castillos se han convertido en la versión algo más extravagante de la finca: muchos palacios clásicos han sido reformados para albergar fiestas de todo tipo. Y, depende de las leyes de tu ciudad, determinadas personas tienen la suerte de poder comer o cenar en la playa, sí, a orillas del mar y con las olas como banda sonora. Algunas parejas optan por un restaurante, si el número de asistentes no es desorbitado. De este modo, consiguen una atención cercana, un menú muy personalizado y un espacio coqueto en el que reunir a sus allegados.

castillo bodas Boda Playa