Si te fijas, la gran mayoría de los vestidos de novia son simétricos: mangas iguales, escotes clásicos, faldas de sirena o princesa, pero siempre armónicas… Por mucho que los diseñadores innoven y creen vestidos originales, todo comparten este equilibrio entre ambos lados. Pero, ¿y si prefieres casarte con un escote o un vestido totalmente asimétricos? Nos parece una opción preciosa y, por eso, vamos a darte algunos ejemplos de inspiración y consejos para acertar con tus complementos.

Existen asimetrías y asimetrías. La más suave y convencional, ideal para casarse, es la del escote: una manga sí y la otra no. Pronovias lo consigue muy bien con este maravilloso Rabel, de corte de sirena y larga cola. El hombro derecho queda cubierto por una delicada y brillante pedrería que le da un toque chic y distintivo.

La opción de Alfred Angelo es recatada, de corte princesa y estilo cien por cien clásico, a excepción de ese tirante solitario, que cubre un escote en forma de corazón que está debajo. Este diseño es muy romántico por su tono rosa y su aspecto juvenil.

Y qué decir de Marmont de Hannibal Laguna, de su colección Love & Love. Cada detalle está pensado al milímetro en este vestido totalmente níveo y satinado, fruncido en el pecho y cuyo escote de corazón se prolonga hacia el hombro izquierdo con tul.

Para mujeres sobrias y naturales, apostamos por Evelyn, de la línea Icónico de Vera Wang. Blanco, recto y sencillo, combina bien con cualquier complemento y con todo tipo de cuerpos. De la misma firma nos encanta también Farrah, en un precioso tono rosa cuarzo. Su tejido suave y semitransparente da un efecto etéreo al conjunto, así como su falda con tanto volumen y volantes rizados.

Naeem Khan apuesta siempre por la originalidad y por eso presenta a Santiago, un traje de manga larga cuyas asimetrías están en las formas que hace la tela gruesa sobre el tul transparente. Incluye, además, brillo con lentejuelas en los dibujos que van recorriendo la figura de la modelo.

Los amantes de la moda post apocalíptica, que se caracteriza por una mezcla entre el homeless y la elegancia, tienen que probarse Endrino, el transgresor vestido de Yolan Cris que parece rasgado, y cuyos retales están sujetos con anillas metálicas.

Como ves cuentas con varias opciones, desde las más simples hasta las más llamativas y extravagantes. Una vez elijas la tuya, tendrás que pensar en los complementos. Los escotes asimétricos, por norma general, no casan bien con gargantillas, collares o colgantes. El propio diseño resalta por sí mismo la zona del cuello y los hombros, y no necesita de nada más.

Lo mejor es que recurras a unos bonitos pendientes, que no tienen que ser necesariamente enormes para “cubrir” el vacío, porque no hay tal vacío: al menos, en moda nupcial, menos suele ser siempre más. Trata de que hagan juego con la pedrería del vestido, o póntelos del mismo color que las flores de tu ramo, por ejemplo. Otro complemento clave para este tipo de traje es el brazalete alto o la pulsera, preferiblemente en el brazo que carece de manga.

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Como tus hombros ganan importancia con este estilismo, te recomendamos que no los tapes con tu peinado. Elige un recogido completo y desenfadado. Si tienes el cabello muy largo, puedes jugar con las trenzas para enmarcar el rostro y el busto. Pero si tu melena es media, simplemente engánchalo con horquillas en mechones ondulados, dejando un poco de flequillo suelto por delante. Un semi recogido ladeado es una opción muy buena, también, siempre que tu cabello caiga sobre el hombro descubierto.

Por último, cierra el look con broche de oro utilizando un ramo en cascada, que es muy tradicional y encaja muy bien con este tipo de vestido diferente y personal.