El viaje de novios es tan o más importante que la boda, pero es un gasto más que se suma al conjunto de los preparativos. Ya te hemos dado algunos tips para conseguir que tu matrimonio sea económico, pero, ¿cómo conseguir lo mismo para la luna de miel? Si sois una pareja joven con un presupuesto limitado, pero queréis tener una escapada de ensueño, tomad nota de estos consejos para conseguirlo.

En primer lugar, te aconsejamos que cuando calcules el presupuesto de la boda, lo hagas por separado del viaje. Es importante que lleves un orden bien marcado en este sentido para que, si te excedes en algún gasto de la celebración, lo compenses de alguna manera que no sea cogiendo de tu fondo para el viaje. Ese dinero es sagrado y no se puede tocar.

Otro tip clave para ahorrar es comparar bien los precios de billetes y hoteles en varias páginas web. Valora los pros y contras de tus opciones: las agencias de viajes son prácticas porque te organizan todo al milímetro, pero esto cuesta dinero. Reserva un tiempo para elaborar tú mismo tu itinerario. Solo te hace falta consultar información turística en Internet. Esto, además de gratis, es totalmente personalizado para vosotros dos, y os dará libertad total a la hora de conocer lugares nuevos.

Los precios de los billetes de tren no suelen variar, pero los de avión crecen a medida que se acerca la fecha, así que cómpralos con cuanta más antelación, mejor. Combina escalas de aviones, trenes o ambos medios de transporte para poder hacer las paradas que quieras por el camino, cómodamente.

En cuanto a la estancia, es cierto que las más baratas no son siempre las más románticas, y entendemos que no vas a querer hospedarte en un albergue. Ante esto, hay varias opciones: podéis escoger un hotel medio, no demasiado lujoso pero, dentro de él, una suite superior, con vistas e incluso jacuzzi. Otra opción genial es que os alejéis del centro y os quedéis en una casa rural: suelen ser muy económicas porque se encuentran algo más aisladas, pero su encanto no tiene igual. ¿Te imaginas despertar cada mañana en plena naturaleza junto al amor de tu vida?

En algunas ciudades, incluso, se está explotando una nueva idea turística: las cabañas en los árboles. Esto es una experiencia de cuento a precios asequibles para jóvenes y, sin duda, disfrutaréis de una luna de miel original e inolvidable.

Las épocas del año son otro factor a tener en cuenta, pues en temporada alta los precios suben. Intenta, en la medida de lo posible, viajar en una temporada en la que tu elección de destino no esté en plenas fiestas o período vacacional masivo. La diferencia es notable. Una luna de miel en invierno puede ser tan satisfactoria como una en verano: las playas paradisíacas cambian por los paisajes nevados y las luces de Navidad.

Los más intrépidos pueden optar por el viaje más barato que hay: el de mochilero. Si sois una pareja que no necesita grandes comodidades para pasarlo bien, y que lo que realmente la apasiona es la aventura y las caminatas, ya tenéis todo el trabajo hecho. Podéis combinar el senderismo y el deporte con una caravana como estancia. Las caravanas son perfectas porque te permiten un espacio privado y te aíslan del exterior pero, a la vez, te dan acceso a cualquier parte a la que quieras llegar.

Por último, te instamos a que viajes en tu propio país. Seguro que hay cientos de ciudades que nunca has visto, monumentos que nunca has visitado y preciosos espacios naturales por lo que nunca has paseado. No menosprecies tu entorno, en él puedes vivir una luna de miel tan maravillosa como fuera.