El día de vuestra boda todos os hacen regalos u os ayudan económicamente con los gastos a través de vuestro número de cuenta. Pero, ¿qué hay de vosotros dos? ¿Nos os regaláis nada? Es cierto que el propio acto en sí, el amor y la emoción son presentes suficientes, pero nunca está de más algún detalle personal para cuando se termine la fiesta. Aquí van algunas ideas para cerrar el día con un broche de oro.

Las fotografías emotivas nunca fallan. Escoge una imagen que signifique algo especial para vosotros, como la primera que os tomásteis, la de el primer viaje, cuando conociste a sus padres o a sus mejores amigos… Enmárcala y escribe una dedicatoria detrás. Será perfecta para colocar en vuestra casa como marido y mujer.

¿Te gusta la literatura? Es otro clásico incombustible. Si se te da bien escribir, aunque pocas personas pueden presumir de esto, compón tú misma un poema personalizado. Si no, elige alguno que te guste y sea romántico o, incluso, los versos de una canción pueden servir. Es mucho más bonito que lo escribas de tu puño y letra y lo metas en un sobre con un poco de perfume.

Si eres más amante de la prosa que del verso, simplemente escribe una carta de amor expresando todo lo que sientes por esa persona. Sí, seguro que ya lo sabe pero, ¿qué te cuesta recordárselo? Nunca nos cansamos de sentirnos queridos por esa persona especial.

Otra buena idea que puedes tomar en cuenta es sorprenderle con el lugar de la primera noche de bodas. Organízalo por tu cuenta para que sea una incógnita hasta el final. Manda decorar la suite nupcial con flores, champán y una caja de bombones. Lleva a tu pareja hasta el lugar con los ojos vendados. ¡Le encantará!

Las cintas no están pasadas de moda, solo son vintage. Si te apasiona lo retro, entonces tienes que grabarle una cinta con vuestros temas favoritos. Añade baladas, por supuesto, y alguna canción de broma para que se ría al escucharla. Eso sí, si no tiene reproductor de cintas, tendrás que entregarle uno también.

Uno de los momentos más importantes de la ceremonia en una boda es el intercambio de votos en el que, además, os dais los anillos. Te proponemos que le ofrezcas otro par de anillos, pero más sencillos, baratos y personalizados, para usar sin miedo en la piscina o en la playa. En lugar de poner la fecha y los nombres, puedes poner una frase, una dedicatoria o un apodo cariñoso. Serán la versión informal de las sortijas oficiales del enlace.

¿Sois personas de experiencias? Entonces nada le hará más ilusión que un bono para un spa juntos, un masaje relajante o, por qué no, una pequeña escapada de fin de semana tras la luna de miel, para prevenir o superar la depresión post boda.

En esta línea, le gustará también una invitación a cenar al restaurante de vuestra primera cita, o a ese que prepara sus platos preferidos. Si lo prefieres, haz un bono regalo con un ofrecimiento para cocinar lo que quiera cuando termine el viaje de novios.

Los regalos que más le gustarán son los más sencillos de hacer: dale mil abrazos y besos, llénale los oídos de palabras bonitas y el corazón de te quieros. Repítele los votos con esas frases que son solo vuestras y de nadie más. Prométele amor eterno y hazle sentir que puede confiar en ti ahora y siempre.