La ciudad condal dicta cada año todas las tendencias que novias e invitadas deberán apuntarse para la siguiente temporada de primavera y verano. Si ya te han invitado a una o varias bodas el año que viene y quieres lucir ideal, toma nota de los must have que no deberán faltar en tu atuendo nupcial en 2018.

El color negro, protagonista. Lo encontramos en Isabel Sanchis, a veces solo en vestidos sobrios y voluminosos, a veces acompañado del blanco, creando contraste e ilusiones geométricas con capas y diseños high low. Cristina Tamborero lo ha utilizado para monos sencillos y versátiles y para un vestido de escote asimétrico con detalle de pedrería en un corte de la cintura. También Carla Ruíz fusiona estos dos opuestos con rayas y estampados florales, y regala un vestido negro semitransparente, ideal para la noche, con un amplio escote en la espalda.

Cuantos más volantes, mejor. Sophie et Voilà se atreve con todo tipo de volantes: las mangas son anchas y acaban en campana, incluso las faldas largas llevan consigo unos buenos volantes desde la cadera hasta las rodillas, y tampoco escatima en volúmenes fruncidos para separar la blusa de la falda o pantalón. También Matilde Cano los utiliza para dar una sensación etérea a diseños  de estilo sevillana.

Estampados geométricos y vanguardistas. Si te gusta el estilo de Piet Mondrian, la nueva colección de Sonia Peña es para ti: inspirada en las vanguardias del siglo XX, uno de sus vestidos es tal cual la Composición en rojo, amarillo, azul y negro del pintor. Déjate engatusar por la amalgama de colores que la firma mezcla con acierto en cada uno de sus diseños.

El rojo nunca pasa de moda. Isabel Zapardiez apuesta por el rojo fuerte y brillante, presente en todo tipo de diseños: midi, largos o de pantalón, con preciosas toreritas repletas de pedrería. Sonia Peña deja un espacio libre entre sus vanguardias para un par de modelos rojos satinados espectaculares. Cymbeline, que se centró en novias, hizo un guiño a las invitadas con un impresionante y pomposo vestido de este color (y otro en negro, otra de las tendencias de la temporada).

Y las flores tampoco. La próxima vez que uses flores en primavera, que no se atrevan a llamarte poco original: la primavera verano de 2018 vuelve, de nuevo, cargada de estampados florales. Que se lo digan a Matilde Cano, que las estampa en todas partes: en un larguísimo vestido negro, en pantalones, en relieve a modo de hombreras, en pedrería en las costuras de un precioso vestido-traje negro o en un espectacular kimono naranja con fajín violeta.

Vestidos ambiguos. Los vestidos de Marco & María son siempre de ensueño, brillan con luz propia, y podrían sentar también a una novia como a una invitada. Nos gusta ese uso generalizado del gris ceniza para acentuar las transparencias de las telas y la manera en la que lo combinan con tonalidades más fuertes como el borgoña para el escote. Sucede igual con un vestido amarillo dorado de Carla Ruíz, que bien podría lucir para una novia como para una invitada.

Triunfan los colores muy vivos. Lo vemos en muchos de los trajes de Cabotine by Gema Nicolás, donde encontramos rosas fuxias solos o acompañados de azules intensos, increíbles turquesas que te convertirán en una diosa del mar y naranjas degradados que lucirán perfectos en bodas veraniegas al aire libre.