Seguro que desde que te prometiste iniciaste todo tipo de tratamientos de belleza para tu rostro, para tu cuerpo y has llevado una dieta sana y saludable para llegar a tu gran día con un cuerpo diez. Aunque la belleza más importante se encuentra en el interior, en la personalidad y en la actitud, a todas nos gusta cuidar también nuestro exterior, nuestro gran templo. Y, por más que nos esforcemos, hay siempre una zona que se resiste especialmente: el abdomen.

¿Quieres conseguir llegar al día B con un vientre totalmente plano para lucir tipazo con tu vestido de novia, especialmente si es ceñido? Entonces lee atentamente algunos truquitos que te ayudarán a lograrlo a tan sólo un par de semanas del enlace.

Por supuesto, la alimentación es un factor clave a la hora de tener una cintura fina. Los gases son los peores aliados. Por ello, debes decir no a los refrescos, que no te harán ningún favor tanto por su alto contenido de gas como por su nada recomendable concentración de azúcares. Algunas verduras, si bien son saludables, también resultan flatulentas y es mejor que las dejes para después de la ceremonia, como el brécol, la coliflor, el repollo, el pimiento o el rábano.O8RDKX0

Muchas personas se lanzan a los edulcorantes huyendo de los azúcares simples, pero esto también es un error: el manitol y el sorbitol hinchan. Opta por edulcorantes naturales como la stevia. Adquiérela lo más natural posible, dejándote asesorar en un herbolario especializado, pues en los supermercados corrientes muchas veces vienen mezcladas con azúcar de mesa.

Otro paso sencillo que puedes llevar a cabo y que, además, beneficiará también a tu tensión arterial, es no añadir demasiada sal a tus recetas. Esta favorece la retención de líquidos. Para expulsarlos, además de beber mucha agua, añade diuréticos a tu dieta, como infusiones de cola de caballo, té verde y la alcachofa (que puedes adquirir en cápsulas, si te resulta más cómodo). Las infusiones de jengibre, hinojo y tomillo después de las comidas te ayudarán a hacer la digestión mucho mejor.OGMMAG0

Consume siempre frutas frescas, que tienen las enzimas digestivas intactas (éstas desaparecen con el calor al ser cocinadas). La piña y la papaya son especialmente favorecedoras en este sentido y están buenísimas.772

¿Qué otros frescos puedes añadir a tus ensaladas? Para las saladas, te recomendamos el pepino y el espárrago, ambos con propiedades antiinflamatorias ideales para digestiones ligeras, y un puñado de almendras. Para una macedonia, puedes acompañar la piña y la papaya con rodajas de plátano, cuyo contenido en potasio regula los niveles de sodio y por tanto la retención de líquido. Añade zumo de naranja natural y tómala a cucharadas como postre.OH3C2B0

El secreto de un vientre plano no se trata sólo de lo que comes, sino de cómo lo comes. Hazlo despacio, nunca deprisa. La sensación de saciedad tarda casi media hora en llegar del estómago al cerebro y, si engulles el plato, no darás tiempo a tu cerebro a procesar que estás llena, con lo que probablemente ingerirás más de lo que realmente necesitabas.

A esto adiciona algo de actividad física. Debes hacer ejercicio regularmente no sólo por tu estética sino por tu salud, pero las dos semanas antes de tu matrimonio puedes enfocarte especialmente en el vientre haciendo ejercicios abdominales. Una manera de contribuir a tonificar la zona si no tienes mucho tiempo es andar a todas partes a las que vayas con la tripa en tensión, prieta.

Tus cenas han de ser ligeras, incluyendo las verduras crudas y frutas que te hemos recomendado, sobre todo la noche antes de la boda. Ese día te levantarás espectacular, sana por dentro y preciosa por fuera. Nuestro último consejo es el más agradable de todos: como premio por todo tu esfuerzo, ¡date un homenaje en el banquete!