El día de tu boda es el más importante de tu vida, y vas a necesitar casi un año para que sea tan perfecto como siempre has imaginado. Pero tiene una pequeña debilidad: es fugaz. La luna de miel le gana en este aspecto pues se trata de una experiencia para siempre y, por ello, es muy importante planificarla tanto como el propio Día B.

Love Is My Favorite Color

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¿Cuándo viajar? La luna de miel, lógicamente, sucede a la celebración. Lo habitual es marcharse justo después de casarse. De hecho, el Estatuto de Trabajadores reconoce 15 días naturales de vacaciones post matrimoniales correspondientes, se entiende, al viaje. Algunas empresas pequeñas o familiares en las que todos os conocéis y tenéis cierta confianza y camaradería, podéis intentar pedir esos días en otro momento si, por el motivo que fuera, os viniera mejor. Lo ideal es informar aproximadamente dos meses antes.

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Carla Ten Eyck Photography/ Simply Sarah Photography

Las bodas suelen celebrarse a finales de la primavera, en verano, y a principios de otoño, principalmente por las favorables condiciones meteorológicas en estas fechas. Durante estas estaciones, por el mismo motivo, es temporada alta de turismo y los costos de los hoteles y aviones suben: es el precio que hay que pagar por el sol y el calor.

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Sarah Yates

Es muy importante que tengas en cuenta la climatología del lugar que vas a visitar. Por ejemplo, si vas a determinados países con clima tropical, debes tener mucho cuidado de las estaciones húmedas, en las que los temporales pueden llegar a ser peligrosos. Buena parte de Centroamérica, Sudamérica y Asia gozan de climas tropicales y ecuatoriales. En Europa se entremezclan climas suaves oceánicos y mediterráneos pero, exceptuando países muy al norte durante el invierno, las temperaturas no suelen ser extremas.

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Erin McGinn/ Hong Photography Studio

Los destinos habituales para urbanitas son grandes ciudades como Nueva York, París, Roma, Tokio, Marrakech, Bangkok o Atenas, todas ellas localizaciones que cuentan con una arquitectura imponente y una extensa herencia cultural. La Riviera Maya, Costa de Marfil, Islas Galápagos o Hawái son parajes cuya riqueza se encuentra especialmente en la naturaleza y encantará a aquellos recién casados que deseen pasar una luna de miel relajante y de desconexión en el paraíso.

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Wendy Laurel/ Rebecca Yale Photography/ Sarah Yates/ Jihane Atezgane/ Kristin Sweeting/ Samuel Lippke For Samuel Lippke Studios

¿Y el presupuesto? Sí, por desgracia, vuestros fondos determinarán la grandilocuencia del viaje. No vale lo mismo un billete a Nueva Zelanda que uno a la ciudad vecina. Cread una cuenta de ahorro en la que vayáis metiendo una cantidad cada mes para poder hacer realidad vuestro sueño de la mejor manera posible.

Debes plantearte qué te importa más, si una luna de miel de lujo en un lugar cercano, o un hospedaje ordinario en un país sorprendente. Ambas opciones son igualmente válidas y, con un poco de suerte y esfuerzo, puede que logréis conjugarlas. Además, hacer turismo dentro de tu país o continente puede resultar extraordinario: seguro que te quedan muchos sitios cercanos por conocer.mBeFunky Collage

Jo Lewis/ Sylvie Gil Photography

¿Cómo contratar el viaje? Tradicionalmente se ha acudido a agencias que te planifican los billetes y posibles transbordos, la estancia con desayuno y pensión media o completa e incluso visitas guiadas. La ventaja de esta vía es la comodidad y la fiabilidad, pero resta libertad de acción y el precio es más alto. Los jóvenes, sobre todo, prefieren elegir ellos mismos sus vuelos y consultar hoteles por Internet y, con un móvil con GPS, orientarse es sencillo.

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Joe + Kathrina/ Cambria Grace Photography

Vayas adonde vayas, debes llevar siempre tu documentación contigo y contratar un buen seguro de viajes, especialmente si vas a salir de tu continente, para estar protegido ante cualquier percance. Infórmate de las posibles vacunas obligatorias antes de acudir a zonas exóticas. Recuerda que los datos del móvil dejan de funcionar fuera de tu país, así que apágalos y busca locales con wifi si lo necesitases. Pero seguro que, con la compañía que vas a tener, no estarás pendiente del móvil ni un segundo, sino de disfrutar, pasear, comer, reír y grabar en tu memoria cada recuerdo de este viaje inolvidable.